Definición
Permite fijar por adelantado el tipo de cambio de una operación que ocurrirá más adelante, lo que sirve como cobertura frente a movimientos del dólar. Lo usan sobre todo empresas con compromisos futuros en moneda extranjera. Para el público general es menos habitual que el mercado spot, pero entender la diferencia ayuda a dimensionar el riesgo cambiario.